BMW I8
La tecnología de célula de combustible de
hidrógenoestrenada por estos dos BMW no es revolucionaria en su
concepto, pero sí es una gran novedad en BMW. Recordemos que hace
años BMW produjo varios prototipos del BMW Hydrogen 7, que empleaban
un sistema de propulsión diferente: basados en el BMW 760i,
inyectaban el hidrógeno en los propios cilindros de un motor que
desarrollaba unos 260 CV de potencia. La propulsión es ahora 100%
eléctrica, gracias a la energía generada por la célula de
combustible.
La célula de combustible como un pequeño generador,
que mediante una reacción química natural entre hidrógeno y
oxígeno genera electricidad, emitiendo como resultado únicamente
vapor de agua. La célula de combustible es un dispositivo de pequeño
tamaño, mucho más pequeño y ligero que un motor de combustión
interna o las baterías de un vehículo eléctrico. Esa electricidad
alimenta un motor eléctrico que es el que finalmente mueve las
ruedas del coche. Una batería de alto voltaje actúa como acumulador
intermedio.
Tanto el Serie 5 Gran Turismo como el i8 presentados son coches
eléctricos, alimentados por la electricidad generada por el
hidrógeno. Este hidrógeno se almacena en tanques de alta
resistencia construidos en plástico reforzado por fibra de carbono,
un estándar de la industria donde el hidrógeno se almacena a 700
bares de presión. Este depósito tipo túnel se encuentra entre
ambos ejes del vehículo. BMW ha patentado un segundo depósito a
mitad de presión, gracias a un almacenamiento del hidrógeno a baja
temperatura.
El motor eléctrico que propulsa ambos coches es compacto y
desarrolla 245 CV de potencia. No hay datos, pero su potencia
equivale por ejemplo a la del motor 2.0 TwinPower Turbo de los BMW
328i, sin ir más lejos. No hay nada especial acerca del Serie 5 Gran
Turismo, pero sí merece la pena reseñar el BMW i8 sobre el que
también se ha montado este propulsor. Es un rototipo de
preproducción que data de 2012, y resulta tanto o más futurista que
el actual BMW i8, con esas llantas semicarenadas y carrocería mate
de fibra de carbono.
BMW ha actualizado su estética con un frontal diferente al del
actual BMW i8 y una nueva zaga, que anticipa la posible dirección
estética de BMW en el corto plazo. Este prototipo también demuestra
también la viabilidad de la estructura LifeDrive del BMW i8, que se
puede adaptar sin complicaciones a diferentes esquemas de propulsión.